[Columna SIN RODEOS por Richard Sanz] “El que entendió, entendió” el mensaje de Maduro: “Con mis FARC no te metas”
Yo siempre he pensado que la única forma terrenal de derrotar al régimen chavista, es “ponerse en los zapatos” de un “pran”, porque ensayar cualquier otra iniciativa es un fracaso seguro, tal como ha quedado en evidencia en estas dos décadas de chavismo en el poder.
En este punto, cuatro preguntas claves a responder, son:
- ¿En qué momento y por qué se entrega un delincuente a la policía?
- ¿En qué instante el secuestrador decide liberar o matar al rehén?
- ¿Al “pran” le importa o no el hecho de que sus allegados estén siendo detenidos o asesinados mientras él mantiene su “negocio”?
- ¿Qué circunstancia debe darse para que el “pran” se vea realmente forzado a dialogar y negociar?
Y hablando de criminales, en ese mismo tenor está la alianza con los narcoguerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que hace dos semanas se reagruparon “formalmente” liderados por los que “son bienvenidos cuando quieran venir a Venezuela”, por Maduro, como son los sujetos conocidos con los alias de “Iván Márquez” y “Jesús Santrich”.
“Son líderes de paz, son bienvenidos cuando quieran”: El día que Nicolás Maduro les dio la bienvenida a Iván Marquez y Jesús Santrich al Foro de Sao Paulo celebrado en #Caracas Video: Cortesía. #29Ago pic.twitter.com/pgQcZeQG57
— Lohena Reverón (@lareveron10) August 29, 2019
“NACIONALISMO SELECTIVO”
De este episodio, llama la atención con respecto a la política interna que esos “opositores” que sufren de una nueva patología psiquiátrica “hecha en socialismo” llamada “nacionalismo selectivo”, como Henri Falcón, Manuel Rosales, Gilber Caro, Felipe Mujica o Enrique Ochoa Antich, entre otros, que repudian a todo gañote la posible ayuda de una coalición internacional liderada por Estados Unidos para liberar a Venezuela de los terroristas, “fingen demencia” ante la presencia de FARC, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), Hezbollah, espías cubanos, etarras, ni de cuanta escoria delictiva profana nuestra soberanía.
A esto hay que sumarle los propios grupos “endógenos”, también asociados a delitos como el narcotráfico, la extorsión, el secuestro y el homicidio, como los llamados “colectivos” chavistas, así como las Fuerzas Bolivarianas de Liberación (FBL), entre otros.
Lo cierto es que organismos de inteligencia, precisamente, de EEUU así como excolaboradores del régimen chavista como el general (r) Hugo “El Pollo” Carvajal, han aportado información sobre la presencia de narcoterroristas extranjeros en el país, que además cuentan no solo con la venia, sino también con la protección “roja rojita”.
Ese explosivo cóctel ha llevado a expertos en seguridad a denominar a Venezuela como un país que representa “una amenaza para la seguridad de la región”, lo que plantea un nivel de conflicto que aparentemente no es posible solucionarlo con un “diálogo” en Barbados, tal como quedó ratificado con las “negociaciones de paz” en las que intervino Noruega y que terminaron en un rotundo fracaso con la vuelta a las armas de los narcomalandros de las FARC.
UN ESCANDALOSO REPORTAJE
En medio de esta vorágine noticiosa, surge una investigación periodística que deja al descubierto lo que muchos sospechaban, pero que pocos podían aseverar, “con los pelos del burro en la mano”: la alianza entre las guerrillas narcoterroristas de las FARC y el ELN con el régimen de Nicolás Maduro.
Y fue la revista colombiana SEMANA la que reveló documentos confidenciales, tanto del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN), y del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (CEOFANB), cuya investigación y análisis concluyen en que el régimen de Maduro presta “protección y colaboración” a las FARC y al ELN, cuyos integrantes se ocultan en territorio venezolano desde donde planifican atentados terroristas a ejecutarse en Colombia.
Entre los detalles más escabrosos de esta alianza criminal que recogió SEMANA, destacan:
- La prohibición al “Ejército Bolivariano, Guardia Nacional Bolivariana, Milicia Bolivariana”, al igual que a “todas las unidades militares subordinadas, REDIS, ZODIS y ADIS”, de enfrentar a los narcoguerrilleros “en las zonas de entrenamiento y abastecimiento (…) por orden del presidente Nicolás Maduro Moros”, según “un memorando firmado por el almirante Remigio Ceballos, comandante estratégico operacional de las Fuerzas Armadas”. SEMANA destaca que la instrucción de este documento debe acatarse a partir de las 6.00 am del 10 de agosto de 2019 y a las dos semanas, el 29 de agosto, se difundió “el video grabado en Venezuela por Iván Márquez y su banda para anunciar su regreso a las armas”.
- “Grupos rojos” son las palabras claves con las que identifican a los grupos narcoguerrilleros a los que los militares venezolanos deben “garantizar los derechos humanos y satisfacer necesidades básicas de higiene y alimentos”.
- Las Fuerzas Militares de Colombia creen que en Venezuela hay mil hombres del ELN y 600 de las FARC, “cifra puede llegar a los 2 mil guerrilleros, de los cuales entre 15 y 20 por ciento son ciudadanos venezolanos, reclutados por estos grupos”.
- “Otro de los documentos secretos en poder de SEMANA revela la alianza entre militares, servicios de inteligencia venezolana y guerrilleros para elaborar planes en los que analizan puntos estratégicos de la infraestructura colombiana, así como instalaciones gubernamentales, militares, puertos, aeropuertos, puentes y carreteras”.
- Agentes del régimen de Maduro adscritos al SEBIN y la Dirección de Contrainteligencia Militar (DGCIM) se han infiltrado en Colombia, y han recabado información sobre “los posibles puntos de ataque aéreos, terrestres y navales” de ese país “mediante trabajo de campo y entrevistas a los miembros del ‘grupo rojo’ quienes han suministrado información sobre los movimientos de tropas, personal de las fuerzas” .
- En otros documentos descubiertos en la investigación, titulados “Zamora” y “Centauro negro”, se habla que los militares venezolanos con ayuda de la narcoguerrilla colombiana, diseñaron un plan de defensa ante una posible invasión de EEUU desde el país vecino.
- “Junto con el ELN se encuentra el grupo disidente Acacio Medina, liderado por Géner García Molina, alias Jhon 40, y compuesto por exintegrantes de nueve frentes de las Farc. Está presente en las orillas colombianas y venezolana del río Negro, en Guainía, controla las minas ilegales de la región, el narcotráfico y el transporte fluvial. Allí se ubican ahora Márquez y sus nuevas FARC”.
¿Y QUÉ HARÁ GUAIDÓ?
Una vez precisada cómo opera esta alianza entre la narcoguerrilla colombiana y Maduro, una interrogante surge: ¿Seguirá Juan Guaidó pidiéndole a los militares venezolanos que combatan a irregulares que no solo protegen, sino que hasta “comida en la boquita” le dan, según la orden que tienen?
Durante la sesión de la Comisión Delegada del pasado 4 de septiembre, el presidente encargado reconocido como tal por más de 50 países habló, con gritos que “emocionaron a las gradas”, que había que “sacar a plomo” de Venezuela a los narcoguerrilleros… ahora… ¿cuál plomo? ¿quién dispara si los militares tienen órdenes de Maduro de no enfrentar a esos delincuentes, además deben cuidarlos, protegerlos y “garantizarle sus derechos humanos? ¿cómo y con quién se ejecuta ese “sacar a plomo?”. ¿Ignorancia, irresponsabilidad o promesa falsa para “quedar bien” ante la opinión pública?
Y es que viendo la naturaleza criminal del régimen y sus aliados, luce hasta infantil y sin sentido hablar de “cese de usurpación, gobierno de transición y elecciones libres”.
Y a todas estas:
- ¿Un diálogo para qué?
- ¿Un llamado a los militares venezolanos para qué, si los que acataron su primera orden están dando lástima en Cúcuta, abandonados a su suerte y algunos hasta en condiciones de indigencia luego de hacerle caso a Guaidó ese nefasto 23 de febrero?
- ¿Y los guardias nacionales que se alzaron en Cotiza el pasado 21 de febrero, que reconocieron a Guaidó y desconocieron a Maduro, sabe usted que hoy están presos y torturados?
- ¿Alguien ha visto por sus familias?
- ¿Hay abogados puestos por la “Presidencia Interina” para defender sus casos?
Lamentablemente para ese venezolano que ahora mientras usted lee esto, probablemente no ha comido porque el kilo de carne está en 90 mil bolívares, o no ha podido comprar el Irbesartán para controlar su tensión arterial porque vale 500 mil bolívares –sí, leyó bien, medio millón de bolívares cuando el sueldo mínimo es de 40 mil-, Maduro consolida una unión con un cartel de delincuentes, demostrando –una vez más- que no piensa salir del poder ni por las buenas ni por las malas; al tiempo que Juan Guaidó se da “baños” de multitudes en iglesias o se deja alzar la mano por Henry Ramos Allup, sin que por ningún lado se vea cartelito con una luz al final del túnel que diga “cese de usurpación”.
A veces siento que a los venezolanos nos metieron en aquel famoso sketch de “¡Qué locura!”, en el que se vacilaban a alguien y lo grababan con una cámara escondida, y que tras ser ilusionado y burlado, al final saldrá Juan Guaidó, con su sonrisota, a decirnos: “¡Caíste, caíste, caíste!”.
Y mientras tanto en Miraflores, Maduro le grita a Venezuela y al mundo, con total impunidad: “¡Con mis FARC no te metas!”.
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Columna: SIN RODEOS
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Autor: Richard Sanz

