Le tocó el turno a Guatemala

Por: Madrid Cienfuegos M.

El mundo sigue convulso. Se han escenificado protestas en diferentes regiones:  Europa, África, Latinoamérica. El denominador común: la pandemia, su incidencia en la situación económica de la población, así como la ineficaz acción de los gobiernos para darles respuestas y soluciones efectivas ante la carencia de un mejor sistema sanitario. 

Guatemala es uno de esos países como los demás vive una crisis socio política. Desde el 29Jul21, por dos días consecutivos se ha manifestado la población, han cerrado vías de comunicación y se han hecho presentes en plazas y puntos clave del país, además de exigir medidas sanitarias y mejoras económicas, protestan por la corrupción y la impunidad generalizada. Un tentáculo que ha tocado a una de las instituciones más importantes del Gobierno: la Fiscalía. Solicitan la renuncia del presidente Alejandro Giammattei y la fiscal Consuelo Porras. 

La situación la precipitó la destitución del Fiscal Especial contra la Impunidad del Ministerio Público (Unidad respaldada por Estados Unidos), quien señaló se siente perseguido por el Gobierno por apegarse a la ley e ir contra éste flagelo que ha tocado los tres poderes del país. Su destitución replicó estruendosamente en el plano internacional. En respuesta, Estados Unidos suspendió temporalmente la cooperación al Ministerio Público, alegando falta de compromiso con la independencia del poder judicial. 

Cabe recordar, que el 06Jun21 la vicepresidenta Kamala Harris hizo su visita a países del llamado Triángulo Norte, entre ellos, Guatemala, en una acción para enfrentar una de las causas estructurales de la migración ilegal: la corrupción.  Por su parte, Giammattei se comprometió a cumplir con Estados Unidos, y Washington a cambio le proporcionaría ayuda económica y humanitaria, incluso la donaría vacunas contra el covid. 

Estados Unidos con la visita de la Harris, planteó desembolsar dinero durante los próximos cuatro años a Guatemala, Honduras y El Salvador, para aliviar la inmigración irregular. No obstante, para que la ayuda no sea desviada a manos criminales, Washington propuso crear una Fuerza de Tarea Anticorrupción, para lo cual debían ser capacitadas áreas enfocadas en la Justicia en Guatemala. Algo irónico porque en 2019 se disolvió la Comisión Internacional contra la Impunidad, y ahora fue destituido el Fiscal Especial contra la Impunidad, señales que distan mucho de querer seguir los lineamientos de Estados Unidos.   

La ayuda dispensada por Estados Unidos al Ministerio Público de Guatemala se canalizaría a partir del 2020 a través de dos proyectos “Fortalecimiento y Capacidades del M.P” por US$ 4.5 millones y “Justicia y Transparencia”, por US$ 3.5 millones. Si bien es cierto, al suspender la ayuda no influirá en el funcionamiento normal de la institución guatemalteca, si causará un impacto político muy negativo en la figura de Giammattei a nivel internacional.     

Cuando Harris visitó Guatemala, motivó una serie de requerimientos y esperanzas en múltiples actores, lo cual develó dos realidades. La primera, la poca confianza que hay en las capacidades del gobierno de Guatemala para contrarrestar, por sí solo, problemas como la pobreza y el crimen organizado. La segunda, que Guatemala y Estados Unidos viven una realidad “interdependiente”, y lo que sucede en ambas naciones es de interés mutuo. 

Es por ello, que Estados Unidos sigue siendo el principal socio comercial de Guatemala. En Feb21, los productos guatemaltecos para la exportación, le reportaron a esta Nación US$ 1.2 millardos de dólares. Una relación comercial que pudiera verse afectada, tomando en cuenta las declaraciones de la vocera del Departamento de Estado, Jalina Porte, cuando ante la remoción del Fiscal Especial, señaló que se espera “una revisión de nuestras prácticas comerciales”.       

En este sentido, la lucha contra la corrupción sería una de las prioridades del Departamento de Estado a nivel mundial, y en Centroamérica sería absolutamente esencial para abordar las causas fundamentales de la migración. Pese a las especulaciones, la política interna de EEUU, iría más allá, al comprometer a otros países en una especie de intervencionismo que preocupa a muchos. 

Si bien la corrupción no tiene un efecto directo sobre la migración, sí es responsable de la degradación de las condiciones de vida de una buena parte de la sociedad, que sufre por inadecuados servicios públicos, por la impunidad imperante, por generar desplazamientos internos y por bloquear las posibilidades de movilidad social, entre otros males. La población guatemalteca ya cansada, dijo: basta!!. 

 

 

¡Únete a nuestras redes sociales!


Loading Facebook Comments ...