Ariel Peña: Mentiras y terrorismo

Por Ariel Peña @arielpenaG

Con el Covid-19 o peste china, se demostró  una vez más sin atenuantes, el carácter protervo del marxismo en su aplicación práctica,  cuando maneja una dictadura, tal es el caso del régimen de Pekín que desde un principio mintió sobre la aparición del virus que se extendió por toda la tierra, debido a que fue el 17 de noviembre de 2019 fecha en que apareció el primer caso  en la provincia de Hubei cuya capital es Wuhan epicentro de la epidemia, y solo dos meses después  se informó  acerca de la nueva plaga, siendo por la  demora una conspiración en contra de la humanidad.

 

 Con el agravante de  que la Organización Mundial de la Salud (OMS) aliada del gobierno chino,  hasta 11 de marzo de 2020 caracterizó al Covid-19 como pandemia. Subrayando que el marxismo no solo es perverso cuando dirige una tiranía en una nación, también lo es en otras circunstancias,  o en  la oposición atacando a los gobiernos democráticos en donde usa las mentiras y el terrorismo. 

Una mentira monumental del comunismo es el caso de Venezuela con los infectados por el Covid y los fallecidos;  porque comparada con Colombia según  la Federación Médica Colombiana, cuyos directivos no son afectos al gobierno, han muerto por el Covid 300 trabajadores de  la salud y de acuerdo al ejecutivo  sobrepasan los 150, mientras tanto en  Venezuela en  cifras que no desmiente la camarilla comunista han muerto 300 trabajadores de la salud.

 

 Entonces si  en Colombia hasta el 15 de enero se han contagiado 1.849.101 personas con 47.491 fallecidas, y en Venezuela  el informe de la dictadura dice que no hay sino 118.415 infectados y 1.090 muertos, en sana lógica Maduro y su pandilla mienten, puesto que la estadística no cuadra, ya  que al haber más muertos en el país vecino  de  trabajadores de la salud por encima de  Colombia, estadísticamente sin ser  alarmistas las cifras de fallecidos y contagiados en la patria de Bolívar son ampliamente superiores a las de nuestro país, pues es absurdo que el 30% de los decesos en esa nación sean de  los que trabajan en la salubridad. 

 

  De acuerdo a las anteriores consideraciones no cabe la menor duda acerca  de la condición mentirosa y terrorista del  comunismo, de tal suerte que  el  debate  propiciado por algunos   líderes políticos en los últimos años, acerca de que en  Colombia ha  existido  una amenaza terrorista  y no un conflicto político-militar, crea  confusiones, por lo que  la sociedad debe de tener plena claridad sobre los asuntos que inciden profundamente en su vida, y precisamente una cosa es amenazar y otra muy distinta  es atacar, de ahí que las bandas armadas narco-marxistas de las Farc, Eln, Epl, M-19 y otras, no se quedaron en simples amenazas sino que practicaron  de diferentes maneras el terrorismo, en  un conflicto  generado por seguidores de  la doctrina marxista para la toma del poder.

Así que eso de una simple amenaza terrorista, no es cierto, puesto que el marxismo es terrorista por principio y lo ejecuta  sin quedarse en solo amenazas, lo que significa que indirectamente se exculpa  al comunismo totalitario de ser terrorista, cuando se plantea  que no ha sido bien aplicado o que no hay una interpretación correcta del mismo, porque para el marxismo no importa que su teoría sea inescrupulosa, criminal y terrorista, pues lo que interesa es que se cumpla en la práctica.

 

No hay que caer en dubitaciones frente a una doctrina  genocida como el marxismo leninismo,   que con su accionar es responsable de cerca de 140 millones de  asesinatos en el último siglo, convirtiéndose en la organización  que  más crímenes a cometido en todos los tiempos, por eso  es que precisamente sin perder su esencia en Colombia, con los acuerdos de La Habana, un parte de las Farc se desmovilizó y otra entró en la “disidencia”, impulsando un nuevo escenario en la combinación de todas las formas de lucha.  Ante ese enemigo tan siniestro que enfrenta la  democracia,  hay que combatirlo con denuedo  ideológica y políticamente.

 

A raíz de las acciones terroristas que a través de los años han realizado las Farc  y el Eln en compañía de otras bandas armadas, se escuchaban voces, no se sabe si  por  inocencia suma o picardía extrema, que decían que los grupos guerrilleros habían perdido su idealismo por semejantes prácticas, lo que es una gigantesca equivocación, ya que esos grupos guerrilleros estaban y están en lo de ellos, con el terrorismo que es el sustrato del marxismo,  y por eso no tienen ningún empacho también en ser narcotraficantes, al igual que lo hacía Lenin con sus bolcheviques en Rusia antes de tomarse el poder,  pues aparte de practicar el terrorismo  cometían delitos con  negocios de prostitución y proxenetismo, porque la naturaleza del marxismo es la perfidia y el crimen.

 

Se dice que en la actualidad hay varios grupos que siguen las enseñanzas del marxismo que no practican la violencia, recordando que el comunismo totalitario actúa de acuerdo a las condiciones y, para el caso colombiano  el partido comunista que en su momento seguía como una especie de Vaticano infalible a Moscú fue el creador de las Farc y el M-19, de la misma forma el partido comunista m-l  de línea maoísta  fundó el Epl y  seguidores de Fidel Castro organizaron al Eln.

 

 Además los trotskistas plantean una insurrección popular violenta y  el Moir(movimiento obrero independiente y revolucionario) también maoísta,    afirmaba que no estaban dadas las condiciones para  la lucha armada. Lo que demuestra que ninguna organización marxista en sus diferentes presentaciones ha descartado a la violencia para la toma del poder en Colombia, con todo lo que ello representa.

 

El marxismo no sólo ha utilizado al  terrorismo para tomarse el poder  en diferentes países, sino que también  tiene el campeonato mundial  en terrorismo de Estado con sus más connotados dirigentes como: Pol Pot, Lenin, Stalin, Mao, Kim il  Sung, Ho Chi Ming y Fidel Castro, entre otros; teniendo  en el último tiempo ejemplos patético de terrorismo de  Estado en Latinoamérica con los regímenes comunistas de  Venezuela y  Nicaragua, en donde  Maduro  y Ortega han cometido genocidios en contra de  esos  pueblos.

 

 El terrorismo de Estado no es como lo  entienden  y difunden de mala fe, los mamertos de  Colombia, para responsabilizar a la institucionalidad, ya que  hay terrorismo de Estado cuando existe  un régimen  dictatorial totalitario que controla todos los poderes, como sucede en las naciones que han caído bajo la férula del comunismo.

 

 EL marxismo  con todas sus etiquetas y  sus máscaras es intrínsecamente mentiroso y terrorista, pues tiene de fundamentos  a la lucha de clases como ajuste de cuentas o vendetta.


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