¿Por qué Turquía pese a las amenazas y en claro desafío a los Estados Unidos y la OTAN, compró el sistema de misiles S-400 a Rusia?

Por Madrid Cienfuegos M.  

A pesar que las relaciones comerciales entre Estados Unidos y Turquía se han mantenido estables, y lo demuestra el resultado del volumen de comercio exterior entre ambos países, el cual se calculó el año pasado en aproximadamente USD 20,9 mil millones. No obstante, las relaciones políticas y diplomáticas entre ambos países, se han visto afectadas desde el 2019 debido a la compra por parte de Turquía del Sistema de Defensa Ruso S-400 y la operación de las Fuerzas Armadas Turcas en el norte de Siria. Ambos eventos causaron grandes desacuerdos, por lo que el gobierno de Donald Trump, a petición del Congreso, sancionó el 14Dic20, a la Dirección de la Industria de Defensa de Turquía, a su jefe Ismail Demir y otros tres oficiales, por comprar los sistemas de defensa de misiles rusos S-400.

Ahora bien, no sólo sancionó EE.UU., a Turquía, también lo hizo antes, el 11Dic20, la Unión Europea, pero por otro motivo, y a petición de Grecia, quien junto a Chipre forma parte de la Unión Europea. Grecia mantiene un conflicto con Turquía debido a las operaciones de exploración de gas realizadas por Ankara en el Mediterráneo oriental, en zonas marítimas disputadas con Grecia y Chipre. 

 

Las sanciones de Estados Unidos, implica un serio revés para Turquía, ya que Estados Unidos es su segundo mayor proveedor armamentista, por encima de Rusia. En este sentido, al Turquía estar sancionado tanto por la Unión Europea, como por Estados Unidos, buscará la manera de negociar para que las mismas le sean levantadas, especialmente de la UE., ya que su ambición es lograr su adhesión plena a esta entidad geopolítica.

 

No obstante, lo más significativo e inesperado para Turquía, fue a pesar de ser miembro de la OTAN, al igual que Estados Unidos, y de mantener buenas relaciones en el área comercial; Donald Trump, aplicó sanciones. Es por ello, que Erdongan, señaló “¿qué tipo de alianza es esta?” y advirtió que todo es una estrategia estadounidense. “El verdadero objetivo es bloquear los avances que nuestro país inició recientemente en la industria de la defensa y volver a hacernos absolutamente dependientes de ellos (de EE.UU.).” Sin embargo, a largo plazo, estas sanciones no lograrán disuadir a Turquía para que abandone su determinación en el desarrollo de tecnología de defensa nacional. 

 

Por su parte, Mike Pompeo, al enunciar las sanciones, basadas en la Ley para Contrarrestar a los Adversarios de EEUU a través de Sanciones (CAATSA), señaló que “Estados Unidos dejó en claro a Turquía, al más alto nivel y en numerosas ocasiones que su compra del sistema S-400 pondría en peligro la seguridad de la tecnología y el personal militar estadounidenses y proporcionaría fondos sustanciales al sector de defensa de Rusia, así como el acceso ruso a las fuerzas armadas turcas y la industria de defensa”. Asimismo, agregó que “Turquía es un aliado valioso y un socio de seguridad regional importante para los Estados Unidos, y buscamos continuar nuestra historia de décadas de cooperación productiva en el sector de defensa, eliminando el obstáculo de la posesión del S-400 de Turquía lo antes posible”, Pero también mantuvo una línea roja. “Estados Unidos no tolerará transacciones significativas con la defensa y sectores de inteligencia rusos”. 

 

Mike Pompeo

A su vez, Estados Unidos alega también que con la adquisición del sistema S-400, se exponen a los aviones F-35 norteamericanos a un posible espionaje ruso. Quedó demostrado que pese a las advertencias realizadas el año pasado por Estados Unidos y la OTAN a Turquía, su presidente Erdogan no cedió ante las presiones y siguió adelante en la compra del sistema de misiles S-400, en una clara demostración que no le importa enfrentarse a ambos.

 

Cabe destacar, que las sanciones incluyen la prohibición de la concesión de licencias y de autorizaciones de exportación de productos y tecnologías estadounidenses a la Industria de Defensa de Turquía (SSB), y su obtención de préstamos de instituciones financieras de EEUU por más de USD 10 millones y con un vencimiento de 12 meses. Además, la SSB no podrá tomar préstamos o créditos de instituciones financieras internacionales y una congelación de activos y restricciones de visa a los funcionarios sancionados. 

 

Por su parte, durante una rueda de prensa, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, fijó posición por la decisión de Turquía de comprar los S-400 rusos. “Es una decisión nacional, pero el sistema S-400 no es compatible con los sistemas de la OTAN, no se puede integrar en el sistema de defensa aérea y antimisiles de la OTAN”. Asimismo, Stoltenberg, instó “a todos los aliados de la OTAN a que investiguen si hay formas de encontrar una solución positiva. Lamento que estemos en una situación en la que los aliados de la OTAN tengan que imponerse sanciones entre ellos”. 

Jens Stoltenberg

Para Siemon Wezeman, investigador principal del programa de transferencias de armas y gastos militares del Instituto Internacional de Investigación de la Paz de Estocolmo, “El S-400 es uno de los sistemas de defensa antiaérea más avanzados que existen, a la altura de los mejores que puede ofrecer Occidente”. Al tiempo que agregó que “Sus radares y otros sensores, así como sus misiles, cubren un área extensa. El radar tiene un alcance de al menos 600 km y sus proyectiles tienen un alcance de hasta 400 km”. “Es preciso y capaz de rastrear un gran número de objetivos potenciales, incluidos aquellos sigilosos”, Otras ventajas, es su estructura modular y su gran movilidad, lo que significa que puede instalarse, disparar y retirarse en cuestión de minutos, dijo Wezeman. Mientras que para el analista militar Kevin Brand, “Es muy resistente y adaptable y es un sistema móvil, algo que muchos países están buscando”.   

Donald Trump

Es importante destacar, que cuando Donald Trump firmó la ley CAATSA el 02Ago17, enfatizó que era una Ley “seriamente defectuosa”, pero tuvo que hacerlo, debido a que fue aprobada por una gran mayoría en el Congreso. Y fue el mismo poder legislativo, que trajo a la agenda la ley CAATSA., al calificar como “una amenaza” cada paso que Turquía daba en la región priorizando sus propios intereses, incluidas sus operaciones trasfronterizas para despejar de grupos terroristas el norte de Siria, su posición decidida en el Mediterráneo oriental y su claro apoyo a la operación de Azerbaiyán para liberar su territorio de la ocupación armenia. Esta legislación impone sanciones económicas contra cualquier entidad o país que firme contratos de armamento con empresas rusas. No obstante, India, compró el mismo sistema S-400 a Rusia en el 2018, fue amenazada pero no fue sancionada.  A su vez, Indonesia, que firmó un acuerdo por USD 5.480 millones con Rusia para la compra de sistemas S-400 y coopera con Moscú en el campo de la defensa, está en la lista de países que podrían estar sujetos a las sanciones de la ley. Lo que denotaría claramente, que para sancionar, dependerá de la importancia e interés geopolítico que el país represente para Estados Unidos.  

No obstante, al Donald Trump imponer las sanciones antes de entregar el poder a Joe Biden, le evitará al recién electo presidente una confrontación con Turquía. Sin embargo, se desconoce cuál va a ser la política que va a implementar el nuevo inquilino de la Casa Blanca con este país: si mantendrá las sanciones, o, por el contrario, las levantará. 

 


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