¡SE REANUDAN LAS PROTESTAS! La marea roja alza el rabo en Chile y ahora va por más, por el propio Piñera

Por: Madrid Cienfuegos M.

 

Cuando se pensó que la sociedad chilena se mantendría en un clima de tranquilad y paz, por la apertura de un proceso constituyente con el plebiscito del 25 de octubre y el triunfo del “apruebo”, visto como la solución política para una gran parte de la población que manifestaba, al considerar que era la vía que permitirá establecer un nuevo modelo de país, con la redacción de una nueva Carta Magna, que deje atrás la existente establecida por la dictadura de Augusto Pinochet. Sin embargo, el resultado no fue así y las protestas han continuado con diferentes reclamos, como la renuncia de Piñera, la exigencia de la liberación de las personas detenidas durante los meses de agitación, y el retiro de las pensiones. 

Esto ha sido aprovechado por la Juventud del Partido Comunista, quienes han llamado a protestar y acudir a la Moneda para “sacar a Piñera” del poder, acotando que “Este gobierno ya no tiene legitimidad alguna para seguir decidiendo los destinos del país”, quizás imitando lo sucedido días atrás en Perú, cuando por protestas y la muerte de dos jóvenes conllevó a la renuncia de Manuel Merino. Sin embargo, una eventual salida de Piñera, no significaría necesariamente que la izquierda se alzaría con el poder en las próximas elecciones del 21Nov21, donde se elegiría al nuevo mandatario, diputados, senadores e integrantes de los consejos regionales. 

 

Hay que tomar en cuenta que el problema actual de la política chilena, es su dispersión; ya que no existen grandes bloques compactos, que otrora buscaban el retorno a la democracia, sino sectores atomizados que buscan acuerdos puntuales bajo determinadas circunstancias; y tan es así que la coalición Chile Vamos, quien apoyo a Piñera para su elección, se ha visto fragmentada en cuanto al apoyo cuando se planteó el plebiscito y ahora para el retiro del 10% de las pensiones. En este sentido, para Andreas Klein, politólogo y representante en Chile de la fundación alemana Konrad Adenauer, “Es un hecho que el presidente está bajo una presión considerable. Sin embargo, el gobierno no es responsable de la crisis sanitaria ni de la crisis social del año pasado: de los últimos 30 años, 24 gobernó la centroizquierda”.

 

Ahora bien, el presidente Sebastián Piñera que retornó triunfante al Palacio de la Moneda en el 2018, luego de haber sido electo con un 54,5% de los votos, no es el mismo que decretó el estado de emergencia, sacó a los militares a las calles para controlar el estallido social que se desató en Oct19, y que tuvo que aceptar la renuncia del director de la policía debido a una serie de denuncias hacia esta institución por “violentar los derechos humanos” con sus últimas actuaciones. Atrás quedaron los altos índices de popularidad de su primer año de gobierno, con una aprobación que se ha visto reducida apenas a un 11%, según la encuesta CADEM. Y es que para Piñera no le ha sido tan fácil este segundo mandato como fue el primero; donde pareciera que cada día pierde legitimidad ante la colectividad, debido a su inacción o poca acción para afrontar los serios problemas que aquejan a la sociedad chilena, incrementados como consecuencia de la pandemia, donde tiene Chile tiene más 532.604 contagiados y 14.863 fallecidos. Como dice el dicho popular, Piñera pareciera echarle “leña al fuego” para que el malestar del chileno hacia su gobierno, se incremente; debido a que el mandatario, se volvió oponer a una reforma constitucional sobre un segundo retiro del 10% de los ahorros depositados en los Fondos de Pensiones. Este dinero coadyuvaría a paliar en parte la crisis económica, social y sanitaria por la que atraviesan los trabajadores y las familias que se encuentran sin empleo y muchas, totalmente endeudadas. Y es que la pandemia del covid-19, no sólo ha causado muertos a su paso, sino que también ha dejado al descubierto la poca eficiencia de los gobiernos para poder controlar y evitar su propagación, y Chile no escapa a esto. 

En opinión del politólogo Marcelo Mella Polanco, Aunque Piñera no sea la causa de la crisis, pues ésta es resultado de tendencias de desgaste sistémico de mediana duración, su liderazgo actuará como un acelerante de la corrosión institucional. Cabe destacar, que una de las instituciones que tiene baja reputación y respeto dentro de la sociedad chilena, es la policía, donde su director, renunció al verse involucrados carabineros que hirieron a dos jóvenes por armas de fuego en un Centro del Servicio Nacional de Menores, y en donde Patricia Muños, defensora de la niñez, señaló “Esta es una manifestación más del horror que representa la violencia estatal, ejercida por quienes, teniendo el deber de proteger a los niños, niñas y adolescentes, en definitiva los atacan de manera injustificada e indebida”.

 Es por ello, que el mayor problema para Piñera es que en el contexto del decaimiento del sistema político, su liderazgo representa los símbolos del malestar y el cuestionamiento social. 

La marea roja hace el rabo en Chile y ahora va por más, por el propio Piñera. 


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