Frase de hoy, Dominique Wolton y el discurso político: A Diosdado Cabello se le fue la lengua

Por Pedro Francisco Aranguren Gualdrón / @PedroAranguren 

 

“He tratado de mostrar así la importancia de los enfrentamientos discursivos por oposición a la idea clásica de la comunicación política que la reduce a una estrategia para ´hacer pasar un mensaje´. La comunicación política se concibe aquí como un proceso dinámico y abierto, no como una técnica; se trata de un lugar de enfrentamiento de discursos políticos, o bien por la opinión pública…”, Dominique Wolton

 

El actor político que da un mensaje lo acechan mil pulsiones propias del combate o de los combates que en ese momento  libra, o mejor, de la guerra que en ese momento acaece, y generalmente para simplificar se habla de un frente interno nacional y otro externo internacional, para no mencionar el frente intestino, de las propias fuerzas de las que forma parte, que no es el caso ahora analizar, no porque no sea interesante sino porque no es el objeto de estos comentarios hechos a vuelo de pluma y desde la perspectiva “viendo los toros de la barrera”. 

Nicolàs Maduro

Y lo primero que arroja esta perspectiva teórica, son las posibles contradicciones  de un discurso que debe recoger, filtrando, los diversos intereses en juego propios de cada uno de los ámbitos, siendo imposible que un mismo  discurso sirva idóneamente  tanto para el frente interno como para el externo, cayendo muchas veces en la contradicción aunque sea “entrelíneas”, vendiendo de esa forma la trama. 

Se sabe que una de las líneas del discurso del oficialismo es justificar lo caótico de la situación del país con la culpa de las sanciones y del bloqueo que nos impone Donald Trump. 

Pues bien, en esa misma línea Diosdado Cabello confesó en el programa que salió al aire este domingo 6 de septiembre en el programa con Ernesto Villegas: “Nosotros no hemos recibido ingreso por concepto de petróleo desde el mes de octubre”, rematando que eso el presidente Maduro no lo había dicho hasta ahora, y en ese contexto añadió que este no lo había tenido fácil, “cuando habíamos recibido hasta  40 mil millones” por concepto de ingreso petrolero, atacando a lo que se habían ido del país disfrutando de esas riquezas (entendemos que fue un ataque contra Rafael Ramírez), y coronando ese hilo del discurso con que “el problema de nosotros dejó de ser interno”, en el contexto de ubicarlo como la percepción que otros países tenían sobre el gobierno de Venezuela, enfocándolo sobre la apreciación de si era una dictadura o no, que al final, indudablemente, deriva de un problema interno. 

Diosdado Cabello

 

Luego vino el tema de los indultos y su opinión favorable a los mismos, rematando que él “no iba a defender a Henrique Capriles”. 

Hasta aquí podríamos dejar estos comentarios y estamos seguros que el lector más despistado lo entendería todo, pero es necesario ofrecer nuestra conclusión en contexto con nuestra historia reciente entre gobierno y oposición, que podemos arrancar desde aquel momento cuando el psiquiatra político (oficialista) embaucó a la Mesita ofreciéndole villas y castillos con el tema de la libertad de los presos políticos, que no fue entonces más que un aguaje que hizo el gobierno poniendo en libertad a muy pocos. 

Pero tenía la jugada en el bolsillo esperando mejores oportunidades, y esta vez el premio gordo se lo llevó a Henrique Capriles que obtuvo la liberación de 50 presos políticos que estaban efectivamente privados de libertad, según el Foro Penal versus la liberación de 14 que consiguió la Mesita en aquella oportunidad según reseñó Tal Cual el 6 de enero de 2020: “Luego de que el dirigente de Avanzada Progresista Henri Falcón amenazara con levantarse de la “mesa de diálogo” que lleva a cabo junto a varios partidos minoritarios de la oposición venezolana con la administración de Nicolás Maduro de no producirse la liberación de presos políticos, se anunció con bombos y platillo la excarcelación de 14 detenidos, pero no todos por motivos políticos… Entre los excarcelados se encuentran los jóvenes Manuel Chacín, Jormanth Linares y Michael Vargas”. 

Henrique Capriles

Es decir, era un plan in pectore que tenía el gobierno para tener qué entregar a la oposición en una negociación. 

Pero le tocó a Henrique Capriles sacarle más al gobierno de Maduro en un momento muy especial que confesó Diosdado: el tema de las sanciones del Norte lleva a Maduro palo abajo. Claro eso lo logró Capriles gracias a la posición que ha mantenido Trump respaldado por Juan Guaidó, pero recuerden que aquí jugamos a viveza, no a la unidad, y lo que pudo negociar Guaidó y sacarle mucho más al gobierno lo obtuvo Capriles adelantándose a la jugada. 

Un poco de lógica política nos podríamos hacer entender eso, pero en política la lógica funciona bajo la ley del embudo: “Lo ancho para mí y lo angosto para ti”.  

Pero Capriles ni las gracias le dio a Guaidó. Típico, las  maluquezas de la política. 

*Dominique  Wolton: “Las contradicciones de la comunicación política”, en “Comunicación y política”. 

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