Doctora Beatriz Raphadell: La justicia y el libre ejercicio de la abogacía se encuentran confinados en Venezuela 

  • Considera la abogada que “es imprescindible, que se active urgentemente el uso efectivo de la tecnología, para realizar todos los trámites ante los tribunales competentes en forma virtual y no se corra el riesgo por contagio de la COVID-19”.

 

La abogada Beatriz Raphadell denunció que en plena época de pandemia, “la justicia se encuentra confinada en Venezuela y la profesión del libre ejercicio de la abogacía también está seriamente afectada por la poca importancia que se le ha dado a su trabajo como defensor de derechos humanos”. 

“El abogado conforma entre otros entes y funcionarios judiciales, el Sistema Judicial Venezolano, de conformidad con lo establecido en el artículo 253 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, no obstante, se ha relegado la importancia de su labor a un segundo plano, como si no son necesarios, ya que la justicia se encuentra en cuarentena”, afirma Raphadell. 

“Aún en un estado de excepción o seguridad de la Nación, debe el Estado garantizar que no sean restringidos los derechos fundamentales, como la vida por obra de la incomunicación o tortura, el derecho al debido proceso, el derecho a la información y los demás derechos humanos intangibles (artículo 337 CRBV)”, agrega la Coordinadora de Voluntad Popular-Gremios de la parroquia El Paraíso de Caracas.

 

JUSTICIA Y TECNOLOGÍA

La doctora Rachadell resalta que la pandemia agarró al sistema de justicia venezolano sin las herramientas tecnológicas tan indispensables en el mundo actual.

“Es imprescindible, que se active urgentemente el uso efectivo de la tecnología, para realizar todos los trámites ante los tribunales competentes en forma virtual y no se corra el riesgo por contagio de la COVID-19”, sostiene.

 

El ciudadano, que es representado por el abogado, no recibe respuesta a sus demandas afectando sus intereses, encontrándose en un estado de indefensión total, por encima de las formalidades no esenciales, ya que el Estado no le garantiza una Justicia con simplificación, uniformidad y eficacia”

 

“En el caso del sistema de justicia del país, llevamos más de 20 años con ésta demanda de automatizar los procesos judiciales, con acceso a las partes asistidas o representada por los abogados previamente autorizados para el impulso procesal de sus causas”, apunta para dejar clara la situación de atraso que viven en ese sector desde la llegada al poder de la mal llamada revolución bolivariana. 

 

UN PROBLEMA QUE AFECTA A TODOS

Reitera la doctora Beatriz Raphadell que “es menester incorporar  la tecnología al Sistema de Justicia de Venezuela con procedimientos adecuados y modernos, ya que el sistema Juris 2000, que fue implementado en los tribunales de la República, presentó fallas y serias deficiencias, el cual fue desincorporado parcialmente hasta la fecha por ser una plataforma obsoleta, que no cumplió con los retos y los avances de estos tiempos. A esto se une la falta de celeridad de los procesos judiciales, el abandono o renuncia de su personal y ahora el cierre parcial de los tribunales de la república”.

“No solo el abogado se ve afectado en el ejercicio de su profesión con los efectos económicos que ello implica, debido al insólito sacrificio de la Justicia, sino que el ciudadano, que es representado por el abogado, no recibe respuesta a sus demandas afectando sus intereses, encontrándose en un estado de indefensión total, por encima de las formalidades no esenciales, ya que el Estado no le garantiza una justicia con simplificación, uniformidad y eficacia (Artículo 257 CRBV)”, advierte.

 

 

La doctora Raphadell, a pesar de todos los problemas que aquejan a la justicia en Venezuela, no oculta su optimismo y considera que todo cambiará en poco tiempo para todo el país
INACCIÓN FRENTE A LA PANDEMIA

La abogada hizo un llamado a la sensatez, “a dar la importancia que merece la Justicia, las partes que intervienen y los procesos en curso, para lograr que se cumplan los derechos y garantías que todos como ciudadanos tenemos en igualdad de condiciones”.

“Debemos reconocer con honestidad, que nuestro país, no está preparado para enfrentar y dar soluciones alternas a una nueva crisis o emergencia judicial, como muy bien se haría a través de la tecnología moderna o virtual”, señala de manera categórica.

“En el tiempo que ha transcurrido desde que se decretó el confinamiento no se ha dado señal de implementar un sistema procesal al alcance de los ciudadanos. Todos merecemos respeto y consideración como individuos y hago un reconocimiento especial a nuestros dignos abogados de libre ejercicio que en forma independiente se ven en la necesidad de hacer uso de los medios alternativos de resolución de conflictos, ante el cierre de tribunales y la suspensión de sus demandas”, indicó la doctora Beatriz Raphadell, quien se siente optimista y confía en que en Venezuela se pueda recuperar el estado derecho y el optimo funcionamiento de la justicia.

 


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