La caja negra de la operación Gedeón, armando un rompecabezas

Por pfag @PedroAranguren

Los hechos, muy tercos, de la operación Gedeón son de este tenor.

Llega una operación a Macuto,  tercerizada por la empresa Silvercorp USA, compuesta por ex militares  de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), entrenado por ex  boinas verdes estadounidenses. 

Esta empresa Silvercorp es dirigida por Jordán Goudreau, un exmilitar estadounidense, veterano de la guerra de Irak y Afganistán, y según medios oficiales del gobierno de Maduro, Goudreau “entrenaba paramilitares  en los campamentos que dirigía Clíver Alcalá en Colombia”. 

Jordán Goudreau

A pesar que inicialmente eran solo 10 los que habían participado directamente en tal operación denominado Gedeón, en las playas de Macuto, luego el Fiscal General Tarek William Saab anunciaría que habría 31 personas detenidas por este caso y que se habría de emitir órdenes de captura contra 22 personas más. 

Hay que destacar que dentro de los detenidos hay dos norteamericanos y un hijo del general Baduel, Adolfo Baduel, detenido este en Chuao, estado Aragua. 

Antecedentes de la operación Gedeón: General Clíver Alcalá Cordones había sido infiltrado

El presidente Nicolás Maduro habló el 26 de marzo de 2020 de la “noche más oscura de marzo” refiriéndose al mayor general Clíver Alcalá Cordones, sobre una supuesta operación militar que aquel estaba fraguando contra su gobierno, y que tal operación estaba comandada por la DEA para la compra de armas y el entrenamiento militar. 

Nicolás Maduro

Precisamente, el mismo 26 de marzo de 2020 Clíver Alcalá Cordones confiesa  en una entrevista dada a una radio colombiana, vía telefónica, que estaba entrenando a un grupo de 90 personas para liberar a Venezuela y que eso era gracias a un contrato firmado por Juan Guaidó con asesores norteamericanos. Tal declaración fue a raíz de  que una persona fue hallada en Colombia con armamentos para dicha operación, destinadas a “liberar” a Venezuela. 

Días después, el gobierno colombiano entregaría a Clíver Alcalá Cordones a la DEA, por tener orden  de captura emitida por los organismos de EE.UU. 

En aquella declaración, el presidente Maduro anunció que tenían infiltrada a esa operación liderada por Clíver Alcalá “hasta las metras”. 

J.J. Rendón habla de los pormenores de la operación Gedeón

En primer lugar, por parte de la operación Gedeón, el único que ha dado la cara ha sido J.J. Rendón, reconociendo que sí había firmado  un contrato “exploratorio” con la empresa de  Jordán Goudreau en el mes de octubre del 2019 y que había entregado 50 mil dólares de su bolsillo por adelantado para hacer el trabajo, pero que quedó abortada por un desencuentro entre J.J.Rendón y el representante de la empresa Silvercorp USA, ocurrido el 8 de noviembre. 

Tiempos después de la frustrada operación del 3 de mayo, Goudreau develaría en un programa con Patricia Poleo todo el plan, incluyendo el documento firmado por J.J. Rendón y el diputado Sergio Vergara, lanzando la acusación contra Guaidó  que había incumplido el contrato, específicamente por falta de pagos a su representada.  

J.J. Rendón

Post-operación Gedeón, J.J. Rendón ha sido claro, relatando lo que aconteció, una vez que la entrevista de Goudreau con Patricia Poleo lo hizo salir de su madriguera. 

Tenemos que el estratega político denuncia que Goudreau les dijo que era necesario firmar el contrato para conseguir con empresarios el dinero para ejecutar la operación Gedeón, y que luego comenzó a acosarlos porque el dinero esperado no llegó, chantajeando al asesor político de abortar la operación (hacer una denuncia pública) para que aquel perdiera su condición de asilado en Estados si no se le pagaba 1.5 millones de dólares, según el PanamPost, que era la cantidad de dinero a que se obligaba J.J Rendón y Sergio Vergara  a  entregar antes que la operación se llevará a  cabo, y 212 millones de dólares una vez ejecutada la operación. 

Fue tanto la presión que estaba ejerciendo Goudreau que J.J. Rendón tuvo que entregar de su bolsillo a aquel 50 mil dólares, algo así, como para calmarlo. 

Pero hasta la saciedad J.J. Rendón ha declarado que después de aquel desencuentro del 8 de noviembre con Goudreau no establecieron más contacto con este, pero se llega a conocer que el representante de la empresa Silvercorp USA había chanteado con buscar financistas chavistas para ejecutar la operación Geodeón, tal como lo relata el PanamPost. 

Juan Guaidó

Todo ello ocurrió hasta que abruptamente llegamos al 3 de mayo de 2020 con la operación Gedeón desmantelada y era tanta la chapucería que se veía en la información que entregaba el gobierno que más de uno dudó que tal operación era real, considerándose más bien que era un auto-montaje del gobierno, pero no, inmediatamente saltó el representante de Jordán Goudreau entregando públicamente el documento firmado con los representantes de Juan Guaidó y denunciando que Guaidó le había incumplido y que por ello rompía el pacto de confidencialidad contraído con la firma del contrato. Si no sale Goudreau a hacer semejante confesión, nadie le habría dado crédito al gobierno venezolano que tal operación era real y no un automontaje. 

Dos más dos son… el gobierno de Maduro movió la cuna de la operación Gedeón

Sabiendo lo mucho que ha aprendido el gobierno venezolano en el manejo de la inteligencia y de la política, y tienen que echar  memoria, el gobierno venezolano ha aprendido mucho de la inteligencia cubana (Fidel Castro se hizo especialista en infiltrar movimientos anticastristas mayameros), y confesando los máximos representantes del gobierno de Maduro (incluyendo el  mismo presidente, Diosdado Cabello y Jorge Rodríguez) que habían infiltrado “hasta las metras” la operación que estaba comandada por el general Clíver Alcalá Cordones (hoy preso en los Estados Unidos) y que tenía como mira una invasión a Venezuela, y a la vista de los acontecimientos relatados por el mismo J.J. Rendón, avalado en una parte importante por el representante de Guaidó en Washington, Carlos Vecchio,  que llegó a admitir que Guaidó sí había avalado el contrato, diciendo que el  mismo “no pasó de una exploración de escenarios y proyectos”, pero que se había desentendido  luego de él, es decir, que se había desvinculado de dicha operación  (lo mismo que ha relatado J.J. Rendón), y la intervención abrupta hecha por Jordán Goudreau el mismo día en que la operación fracasa, echando al pajón a Juan Guaidó, responsabilizándolo de dicha operación, la inferencia va por establecer que el gobierno venezolano movió los hilos de dicha operación, es decir, como Goudreau estaba desesperado buscando dinero, lo más lógico es suponer es que buscó a  “alguien” para que la financiera, por supuesto, para que esta fuese menguante y fácil de combatir como realmente ocurrió, con el daño colateral de responsabilizar a Guaidó de la misma, dañando su imagen internacional al hacerlo ver como un aventurero e imputándolo un fracaso más de los que tanto ha tenido. 

Diosdado Cabello

Si no es así, no se explica el por qué este señor, Jordán Goudreau, salió el mismo día del naufragio de la operación sacando el documento a la calle y responsabilizando a Guaidó de la misma. ¿Quién cree que ello fue hecho espontáneamente? ¿Las vacas vuelan? Sobre todo, si nos atenemos a los antecedentes narrados por el propio J.J. Rendón, actor principal de este drama político, porque firmó el contrato y valientemente salió a contraponer la información dada por Goudreau, que más nadie ha hecho. 

Más allá de estar en desacuerdo que se monten estas operaciones de “invasión” a nuestro país, que son obviamente desesperaciones de ahogado, en este caso la responsabilidad final de esta operación estaría en manos de Jordán Goudreau, de cómo la montó y la financió (porque el dinero no vino por parte de los representantes de Guaidó, salvo los 50 mil dólares que entregó J.J. Rendón), llevando a desengañados compatriotas a una operación suicida, o como decimos por aquí, al matadero con completa alevosía, a sabiendas que el gobierno los estaba esperando para el degüello, es decir, fue una operación montada finalmente para ser “entregada” al gobierno, ¿a cambio de cuánto?

La oposición dejó un balón en terreno de nadie, y el gobierno corre y compra un jugador, que había sido abandonado en pleno partido,  y este sale disparado a meter  tremendo autogol, con tanto descaro, que al terminar el partido, va y lo confiesa a los cuatro vientos.

Desde luego, los que firmaron el contrato y lo avalaron no pueden lavarse las manos tan fácilmente, tienen una responsabilidad política, independientemente de que el gobierno la haya “comprado” a posteriori para abortarla en la forma como lo fue, al poner al frente inicialmente de esa operación a un mercenario de siete leguas. 

El exitazo del gobierno de Maduro 

Pero vista la operación desde el punto de vista político, quitándole la connotación ética, que la tiene, el gobierno logró un exitazo, porque en efecto, empañó aún más la alicaída imagen internacional de Juan Guaidó (lo único que le queda), pintándole como un aventurero, y ocasionando un maremoto dentro de la ya dividida oposición venezolana, cuando Primera Justicia sale oportunistamente a desmarcarse del escenario de “violencia” contra el gobierno (tratando de agarrar mango bajito) y dejando a Guaidó más solo que la una  y por más que se desdiga, ya es un hecho a nivel mediático que él le dio el visto bueno a esa operación Gedeón, porque en política no vale lo que es, sino lo que parece. 

Además, presentar al mundo un contrato firmado por asesores de Guaidó encargando de una invasión a Venezuela a un mercenario como Jordán Goudreau era un plato demasiado suculento para que el gobierno venezolano dejarlo pasar. 

En esta operación cayeron ocho venezolanos, ex militares, en las playas de Macuto, entre ellos el capitán Robert Colina,   lo que le permitió al gobierno “deshacerse” de varios de sus más encarnizados enemigos.  

Una oposición dividida, como tal se recrudece esta imagen después de las secuelas de la operación Gedeón, y fracasada, porque ya van varios intentos fallidos, no tiene chance ante un gobierno que aunque acogotado de problemas sociales y económicos (en jaque por donde mueva el Rey), pero que se mantiene unido, a pesar de las muchas deserciones que ha sufrido. 

La sensación que se respira en la gente es que esta oposición no tiene vida y que ha muerto, aunque no sea por muerte natural, por sus propios errores y los buenos empujones que el gobierno se ha esmerado de propinarle cuando ha ido  derecho al precipicio. 

Pero la pregunta que debemos hacer finalmente, siendo el tema venezolano tan sensible para Estados Unidos y Colombia, ¿la inteligencia de esos países estaba de día de parada por largos días cuando no se dio cuenta que la operación Gedeón estaba montada sobre un caballo de Troya?

Increíble, pero sucedió. 


Loading Facebook Comments ...