Joe Burrow rompe todos los récords y dirige a los Tigers de LSU al título de la NCAA

El mariscal de campo Joe Burrow culminó una temporada de ensueño tras ganar el premio Heisman de mejor jugador del fútbol universitario y la pasada noche lideró a su equipo de los Tigers de LSU al título nacional de la NCAA al ganar por 42-25 a los Tigers de Clemson, número 3, en partido de campeonato.

Burrow lanzó cinco pases de touchdown, corrió para otro y acabó de gran protagonista en una de las temporadas más exitosas del fútbol universitario, además de darle a los Tigers de la LSU su primer título nacional desde el 2007, cuarto de su historia.

El mariscal de campo senior, que en el próximo sorteo universitario será con seguridad la primera selección que hagan los Bengals de Cincinnati, el equipo con la peor marca de la pasada temporada regular de la Liga Nacional de Fútbol Americano (National Football League, NFL), también estableció nuevas marcas individuales, como fueron el haber logrado seis touchdowns durante el partido y 463 yardas por aire.

Burrow, de 23 años, se convirtió en el primer mariscal de campo universitario importante en lanzar 60 pases de touchdown en una temporada cuando LSU (15-0) rompió la racha ganadora de 29 juegos del campeón nacional Clemson.

 

Por primera vez en su carrera universitaria, el mariscal de campo estrella de Clemson (14-1), Trevor Lawrence, estaba en el equipo perdedor.

Lawrence completó 18 de 37 pases para 234 yardas sin ningún envío de anotación, que lo dejaron como la imagen perdedora del hasta esta noche invicto equipo de Clemson.

Por primera vez en su carrera colegial, Lawrence no era el protagonista de la noche, todo el protagonismo se lo llevó Burrow, quien completó 30 de 47 pases, con cinco envíos de anotación, sin interceptaciones, además de ganar 58 yardas por tierra y cruzar también una vez la línea de protección de Clemson.

Ante tanto dominio y superioridad de Burrow, los seguidores de LSU, presentes en el Merdeces-Benz Superdome, vivieron una noche histórica y triunfal.

Mientras que Burrow, que había sido transferido en el 2018 por la Universidad de Ohio State a LSU, cerró con broche de oro su estancia colegial con la imposición de marcas individuales tanto durante la temporada regular de pases y anotaciones como en el partido por el título.

Burrow, hijo del exjugador de la NFL, Jim Burrow, también confirmó que es un deportista especial entre los especiales, que está ya más que listo para dar el salto al profesionalismo cuando en el próximo sorteo universitario, con toda seguridad sea elegido como el número uno.

Fuente: EFE


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