Francisco impartirá en Roma su séptima bendición “Urbi et orbi” de Navidad

El Papa Francisco debe impartir este miércoles en el Vaticano su tradicional mensaje de bendición “Urbi et orbi” (‘a la ciudad de Roma y al mundo’, en latín) en su séptima Navidad en el cargo, para pasar revista de forma amplia a las más dolorosas zonas de conflicto.

El soberano pontífice, quien el 17 de diciembre celebró sus 83 años, pronunciará su discurso al mediodía frente a miles de fieles en la Plaza de San Pedro, en la Ciudad del Vaticano.

Esta bendición “Urbi et orbi” se realiza dos veces al año, en Semana Santa y Navidad.

Con motivo de la Pascua, en abril de este año, el religioso argentino había expresado su “tristeza” después de los ataques en Sri Lanka que dejaron más de 250 muertos y casi 500 heridos, y se declaró cercano a “todas las víctimas de tan cruel violencia”.

El papa también pidió que “las armas cesen de derramar sangre en Libia”, donde la guerra civil estaba experimentando un resurgimiento; lamentó que el pueblo sirio sea “víctima de un conflicto continuo”, y mencionó los niños de Yemen, “agotados por el hambre y la guerra”.

Estos tres países siguen sumidos en sangrientos conflictos y nuevamente podrían ser citados por el líder de los 1.300 millones de católicos en todo el mundo.

En Filipinas, uno de los países más fervientes del catolicismo, muchos damnificados por el tifón Phanfone, que arrasó el centro del archipiélago y provocó grandes destrozos el miércoles, escucharán el mensaje del papa.

La misa de Navidad en la Basílica de San Pedro, en Roma, el 24 de diciembre de 2019

Durante su tradicional homilía de Navidad, el martes por la noche, el pontífice enfatizó la importancia del amor “incondicional” y “libre” frente a la lógica del mercado.

“La Navidad nos recuerda que Dios sigue amando a todos, incluso a los peores”, dijo mientras celebraba la misa de la noche de Navidad en la Basílica de San Pedro, en Roma.

“Su amor es incondicional” y “gratis” incluso si alguien tiene “ideas equivocadas”, insistió el papa, subrayando que es “la gratuidad” de este tipo de amor lo que “propaga paz y alegría”.

“No esperemos a que nuestro prójimo se vuelva bueno para hacerle el bien, que la Iglesia sea perfecta para amarla, que otros nos consideren para serviles. Comencemos los primeros”, dijo el argentino Jorge Bergoglio.

– “Cambio de era” –

 Turistas y peregrinos en Belén, en los territorios palestinos, el 24 de diciembre de 2019

El sábado, durante sus tradicionales votos a la Curia -el gobierno de la Iglesia- el Papa había adoptado un tono alarmista sobre la pérdida de influencia del catolicismo.

“Ya no estamos en cristiandad, ¡ya no estamos! Ya no somos los únicos en producir cultura, ni los primeros ni los más escuchados”, dijo, a la vez que pidió un “cambio de era” que obligue a un “cambio de mentalidad pastoral”.

Además del servicio papal del martes, la misa tradicional de Navidad también se celebró en Belén, el lugar de nacimiento de Jesucristo, según la tradición cristiana, una ciudad ubicada en los territorios palestinos.

“En Navidad, todo el mundo nos mira, mira a Belén”, dijo Pierbattista Pizzaballa, el administrador apostólico del Patriarcado latino de Jerusalén, mientras celebraba la misa de medianoche frente a unos cientos de fieles en la Iglesia de Santa Catalina.

Este año, las festividades están marcadas por el regreso a Tierra Santa de lo que se considera un fragmento de la cuna de Jesús, un regalo del papa Francisco que fue recibido en Jerusalén y luego transferido a fines de noviembre a Belén, después de 1.300 años en Europa.

“Esta estructura de madera había salido de aquí alrededor del año 640”, según el custodio de Tierra Santa, Francesco Patton.

 

Fuente: AFP


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