16 costillas fracturadas, músculos destrozados, edema cerebral y más: las horrorosas torturas que la DGCIM aplicó el capitán Acosta Arévalo

Aún no ha sido entregado el cadáver del capitán Rafael Acosta Arévalo, asesinado mientras era torturado por la Dirección General de Contrainteligencia (DGCIM), luego que fuera detenido por su supuesta implicación en una conspiración contra el régimen de Nicolás Maduro.

El primero que reveló datos sobre la autopsia al capitán Rafael Acosta Arévalo fue el periodista Eligio Rojas, quien publicó en su cuenta de la red social Twitter lo que correspondería a parte del documento oficial sobre el informe de los hallazgos por los patálogos en el cuerpo del militar que murió el pasado sábado 29 de junio tras las brutales torturas que sufrió bajo custodia de la DGCIM.

De acuerdo a la información dada a conocer, el uniformado sufrió un edema cerebral a causa de un politraumatismo generalizado. En concreto, el informe dice que se estableció que “la causa de muerte fue un edema cerebral severo debido a insuficiencia respiratoria aguda debido a tromboembolismo pulmonar debido a rabdomiólisis por politraumatismo generalizado”.


Por su parte, el director de actuación procesal del Ministerio Público en el exilio, Zair Mundaray, informó de acuerdo a lo que indica el medio español ABC sobre los hallazgos médico legales en el cuerpo del capitán, que tenía “16 arcos costales fracturados, ocho de cada lado, las tres primeras y la última en buen estado, de ambos lados. Fractura de tabique nasal, excoriaciones en hombros, codos, rodillas, hematomas en el muslo en la cara interna y ambas extremidades. Lesiones (similares a latigazos) en espalda y muslos parte posterior, un pie fracturado, multiples excoriaciones y signos de pequeñas quemaduras en ambos pies (se presume electrocución). Por más que intenten pueden ocultar este crimen”.

Esto se traduciría en que el exmilitar tenía 16 costillas rotas, además de quemaduras en su cuerpo y rastros de haber sido electrocutado. La abogada venezolana defensora de Derechos Humanos, Tamara Suju, ya había adelantado que la DGCIM torturó brutalmente al capitán de corbeta hasta asesinarlo. De hecho, el pasado miércoles comunicó que “Ayer (por 28 de junio) llegó a los Tribunales en silla de ruedas, presentando graves signos de tortura. No hablaba, sólo pedía auxilio a su abogado. No entendía ni escuchaba bien”.

En tanto, la viuda del capitán, Waleska Pérez, resumió que a su esposo “lo torturaron mucho. Tanto que lo torturaron, que lo mataron”. La mujer a pedido al régimen de Maduro que le entregara el cuerpo del funcionario para realizarle la autopsia, pero no contó con respuesta.

Lo que sostiene el Ejecutivo venezolano, es que Acosta Arévalo estaba imputado por “graves actos de terrorismo, sedición y magnicidio en grado de frustración” y se asegura que la investigación que llevó a la detención de los presuntos conspiradores “se ha realizado con respeto absoluto al debido proceso y a los derechos humanos”.

 

-con información de 24 horas


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