Todo por una pistola, la historia del niño que mandó a matar a su padre expolicía en Caricuao

“Lo juzgan como un niño cuando actuó como un adulto. Él mandó a matar a su padre y debe pagar por eso”. Familiares del exfuncionario de la antigua Policía Metropolitana, Jesús Hilario Amarista Córdova (42), exigen a las autoridades que se haga justicia sobre el caso y que el menor de 13 años y los otros cuatro adolescentes paguen por el homicidio.

Mientras las investigaciones siguen su curso, la hija de la víctima, Ariam Amarista, denunció que el caso está siendo presuntamente amañado con la finalidad de dejar en libertad al autor material del homicidio, un adolescente de 16 años.

Sospechan que la familia del implicado tienen nexos con funcionarios del Ministerio Público que pretenden ocultar las responsabilidades del joven en el caso.

La Lopna lo benefició 

Por otra parte, el niño de 13 años que es acusado de planificar la muerte de su progenitor también está en libertad, pues fue amparado en el artículo 532 de la  Ley Orgánica de Protección del Niño y Adolescente (Lopna), que establece que cuando un niño se encuentre incurso en un hecho punible solo se le aplicarán medidas de protección, de acuerdo a lo previsto en la Ley.

Hasta el momento se conoce que una pistola fue el detonante del crimen. Sin embargo, los motivos del homicidio aún están en averiguaciones. El menor alegó que tenía ciertos resentimientos contra su padre porque lo agredía constantemente y por eso supuestamente lo mandó a matar, pero esta versión fue refutada por el resto de la familia, quienes catalogaron al exfuncionario como un progenitor ejemplar.

El exfuncionario Jesús Amarista en época de cadete

El presunto autor intelectual del asesinato vivía desde hace un mes junto a su padre, su madrastra y tres hermanas en sector Los Frailes de Catia, al oeste de Caracas. Anteriormente vivía con su abuela, en Caricuao, pero el exfuncionario decidió llevárselo por unas malas juntas que tenía en la zona. Las mismas que después terminarían matándolo.

En la casa de Catia, Amarista guardaba un arma que era de su hermano, un escolta que se había ido a vivir a República Dominicana. Solo él y su esposa sabían donde tenían escondida la pistola. Los hijos solo tenían conocimiento que en la vivienda había un arma, pero no donde.

Al parecer el menor dio con la pistola, marca Sarsilmaz, modelo CM9, calibre 9 mm y planificó hurtarla para luego venderla junto a sus amigos de Caricuao. El pasado lunes 8 de abril fue el día escogido para hacerlo.

Jesús Amarista cuando se desempeñaba como funcionario de la PM

Aunque el niño vivía en Catia, cursaba segundo año de bachillerato en un liceo de Caricuao y Amarista lo llevaba y lo buscaba todos los días. El niño hurtó el arma en horas de la mañana y luego se fue con su padre al liceo como si nada había pasado.

El crimen

Cuando el exfuncionario lo fue a buscar en horas del mediodía el muchacho se montó en el puesto del copiloto y le pidió al papá que diera la cola a dos amigos. El aceptó y los dos adolescentes ingresaron al carro. Ellos tenían el arma hurtada.

Ya adentro del vehículo le pusieron a Amarista la pistola en la nuca y le propinaron un solo balazo. En medio del hecho la víctima perdió el control del carro y lo chocó varios metros más adelante.

Tanto el autor material como su acompañante escaparon de la zona, pero el niño no, él se quedó en el carro, pues por su mente pasó simular que se había tratado de un robo.

La víctima fue trasladada al hospital Miguel Pérez Carreño, donde falleció a los pocos minutos de su ingreso. En paralelo el menor fue trasladado a la comisaría del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) de Mamera, para que contara sobre lo ocurrido.

En la sede de la policía científica el hijo de Amarista aseguró que unos sujetos intentaron robarlos y le dispararon porque el exfuncionario se enfrentó para evitar el robo. Además, mencionó el nombre de uno de los implicados, pero no para acusarlo, sino para decir que estaba por el lugar y que quizás vio algo.

La hija de la víctima espera justicia

El niño estaba sereno, no hablaba, se contradecía en su argumento y por eso durante la noche de ese mismo lunes ya los detectives lo veían como el principal sospechoso.

Cuando la esposa de Amarista, María Castillo, fue a la comandancia el menor le contó lo mismo que a la policía, pero hubo algo que no cuadró. “¿Mamá tu no sabías que mi papá tenía una pistola?”. Esa pregunta fue determinante. Ella sabía que la víctima nunca salía armada, y que la única pistola que tenía era la que estaba escondida.

Esto encendió las alarmas y la dama volvió a casa directamente a buscar el arma, pero vaya sorpresa, cuando llegó no la encontró. En ese momento, también pensaron que el menor tenía que ver en algo.

El Cicpc fue a buscar al adolescente de 16 años que había mencionado el niño, pero no lo consiguieron. Algunos vecinos indicaron que lo vieron asustado y con la ropa sucia. Le dejaron a los padres una citación para que compareciera al día siguiente a declarar sobre el caso.

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Ya en horas de la mañana del martes el hijo de Amarista fue llevado a la sede del Cicpc de la avenida Urdaneta para que diera las características de los atacantes y hacer un retrato hablado, pero dijo que no había reconocido a ninguno de los implicados. Era mentira, sí los conocía y terminaría aceptándolo horas después.

En paralelo, en la sede de Mamera se encontraba el adolescente. Él sí confesó todo lo que había pasado y acusó a otros tres menores más, el que lo acompañó durante el crimen y los encargados de esconder la pistola.

Al hijo de Amarista no le quedó de otra que confesar su presunta responsabilidad ante un consejo de menores. Luego de eso recibió una falta y lo dejaron en libertad. Hasta el momento se desconoce donde está. Al joven de 16 años le practicaron una prueba de análisis de trazas de disparo y salió positiva.

La familia espera que se haga justicia y que todos los implicados paguen. No entienden como el niño pudo ser capaz de planificar la muerte de su propio padre y menos por una pistola.

Exfuncionario Jesús Amarista


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