Sobre los hombros de Cadenas

El poeta fue honrado este jueves en la Ucab con la Orden Andrés Bello

  • JORDAN FLORES
El Aula Magna de la Universidad Católica Andrés Bello fue este jueves un epicentro de la cultura, donde estudiantes jóvenes y las generaciones más veteranas se reunieron para honrar a la poesía como fuerza constructora de país, no solo por ser el Día del Escritor -en homenaje al natalicio del célebre sabio que da nombre al campus universitario- sino que reconoció la trayectoria de un poeta que ha luchado por seis décadas para dar al lenguaje el puesto que merece en la sociedad.

Rafael Cadenas (Barquisimeto, 1930) ha tenido un año exitoso: Además de los muchos homenajes que le han hecho librerías y círculos literarios dentro y fuera del país, recibió en octubre el Premio Reina Sofía de Poesía, uno de los galardones más importantes de las letras iberoamericanas. También le ha sido dedicada esta edición de la Feria del Libro del Oeste de Caracas, donde recibió la Orden Andrés Bello en su única clase.
La ceremonia inició con la tradicional cátedra Andrés Bello, donde el escritor Fedosy Santaella disertó sobre el significado de la poesía como extensión del pensamiento humano, y el contraste que históricamente han hecho varios filósofos y poetas sobre la espiritualidad y el conocimiento.
Igualmente, recordó a Bello como uno de los venezolanos más ilustres del siglo XIX y que, sobre la base de su ideal americanista y su búsqueda de una nueva forma de poesía inspirada en la tierra, se forma la base sobre la que se erigieron todos los pensadores que lo sucedieron. “Cadenas está montado sobre los hombros de Bello, y todos nosotros estamos sobre los hombros de Cadenas y Bello”, indicó el escritor.
Terminada la conferencia, el pianista Carlos Ortega estrechó los lazos entre la música y la lírica con un recital en el que interpretó los Valses poéticos de Enrique Granados, y un repertorio de temas populares venezolanos como Mi querencia, de Simón Díaz, Caramba de Otilio Galindez o Desesperanza, de María Luisa Escobar. Seguidamente, la oradora de Orden Moraima Guanipa elogió el legado de Cadenas como hombre que ha luchado y resistido a dos totalitarismos. Más adelante, se realizó la imposición de medalla por el rector Francisco José Virtuoso.
En su discurso, Cadenas no titubeó al resaltar que actualmente los libros forman parte de la escasez general que vive el país, y que sus precios han sido encarecidos por los efectos de la hiperinflación. Aunque para él, dijo, el papel no forma parte de las prioridades del poder, aseguró que nunca desaparecerá, “porque una pantalla no es equivalente”.
También destacó a Bello como parte de esos próceres civiles que han sido marginados por una historia centrada en la guerra, y que romantiza a caudillos militares que se creyeron con derecho a destruir la nación que habían liberado.
“Desde hace años descreo de los héroes. Cuando acceden al poder, se convierten en dictadores”, sentenció.
El poeta lamentó el deterioro actual de las universidades, acotando que de ellas depende el desarrollo del país. Sobre este punto, también hizo énfasis en que es necesario rescatar el valor del lenguaje, pues su deterioro conlleva al deterioro de la sociedad, afirmó.
A sus 88 años, Cadenas cosecha los frutos que sembró en los años 60 con Cuadernos del destierro. Y todavía le quedan más.
@JJFlores94


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